miércoles, 1 de junio de 2011

Llamazares registra una pregunta para que el Gobierno explique cuánto dinero público costará apoyar la visita del Papa en agosto

El portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, ha registrado una pregunta parlamentaria para que el Gobierno detalle, entre otros datos solicitados, qué coste real tendrá para las cuentas del Estado, especialmente vía beneficios fiscales, la próxima visita del Papa con motivo de la celebración en agosto de la Jornada Mundial de la Juventud, que se desarrollará en Madrid. “¿Cuál es el montante estimado de los impuestos que el Estado dejará de ingresar por las exenciones e incentivos fiscales otorgados a entidades sin fines de lucro y entidades de mecenazgo que colaboren con dichas Jornadas?”, es una de las cuestiones que se incluyen en el texto.


Llamazares lleva a cabo esta iniciativa en colaboración con el Área Federal de Juventud de Izquierda Unida. La pregunta parlamentaria registrada ahora trata de arrojar luz sobre la sistemática falta de datos e información con la que el Ejecutivo socialista está tratando la colaboración pública que se va a prestar a este evento organizado por la Iglesia católica. Así, frente a otra iniciativa similar de IU realizada en 2010, desde Moncloa que limitaron a recordar que la celebración de estas jornadas “tendrá la consideración de acontecimiento de excepcional interés público a los efectos de exenciones e incentivos fiscales a las entidades sin fines lucrativos y a las empresas de mecenazgo que colaboran en el evento”, que contarán con los máximos beneficios fiscales.


En dicha respuesta, el Gobierno se escudó en que, a fecha 14 de septiembre de 2010, el Comité de Apoyo a las Jornadas, órgano competente para certificar la adecuación de los gastos realizados a los objetivos y planes del programa del evento, no había remitido ninguna certificación, por lo que no era posible facilitar información relativa al montante estimado de los incentivos fiscales de los que se beneficiarán las entidades de mecenazgo ni, como consecuencia de ello, de los impuestos que dejará de ingresar el Estado por estos concretos beneficios fiscales.


Por eso, Llamazares inquiere ahora si “A fecha de hoy, ¿dispone la Agencia estatal de la Administración Tributaria de alguna certificación remitida por el Comité de Apoyo a las Jornadas Mundiales de la Juventud 2011?” y completa la cuestión preguntando si “¿Considera el Gobierno que estos regalos a entidades privadas que apoyan un evento religioso son compatibles con la política de austeridad derivada de la reducción del déficit público?”


Desde el Área de Juventud de IU su coordinadora, Esther López Barceló, señala que “desde distintas instancias se ha lanzado la cifra de que el desarrollo de este encuentro religioso en Madrid tendrá un coste cercano a los 60 millones de euros. Lo que queremos saber es cuánto les va a costar realmente a todos los contribuyentes, sean católicos o no, la colaboración comprometida desde el primer momento por el Gobierno del PSOE. Es importante saberlo después de que ese mismo Gobierno no haya dudado en recortar gastos sociales, congelar pensiones o bajar sueldos de los empleados públicos alegando dificultades económicas que, según para qué cosa, parecen más llevaderas o no”.


“Después de muchos meses –señala López Barceló- aún se desconoce con certeza qué carácter y tratamiento institucional quiere dar el Gobierno central a este encuentro religioso y qué encaje tiene con la aconfesionalidad que la Constitución Española marca para nuestro Estado.


Por todo ello, la pregunta escrita presentada por Gaspar Llamazares interroga también al Gobierno sobre “¿Cómo está el Gobierno tratando institucionalmente la visita de Benedicto XVI” en el contexto de las citadas jornadas, “¿En qué calidad acude a Madrid Joseph Ratzinger, como jefe del Estado Vaticano o como jefe espiritual de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana?” y si “¿Existe algún acuerdo o convenio específico entre el Gobierno y la Iglesia católica que se refiera a la colaboración en estas jornadas?”


De igual forma, tras las afirmaciones realizadas por fuentes del Gobierno de Esperanza Aguirre sobre que “la Comunidad de Madrid facilitará el transporte y alojamiento de participantes, tal y como le ha solicitado el Ejecutivo central” también se solicita en la iniciativa que se explique si “¿Es cierto, como afirma el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que el Ejecutivo central le ha solicitado que facilite el transporte y alojamiento de participantes?” y si “¿Aprueba el Gobierno que la Administración ponga gratuitamente a disposición de la Iglesia centros y empleados públicos para la organización de este evento? ¿Quién se hará cargo de los gastos y posibles incidencias que puedan ocurrir mientras dure la ocupación de las instalaciones?”



A CONTINUACIÓN SE INCLUYEN LA TOTALIDAD DE LAS CUESTIONES PLANTEADAS POR GASPAR LLAMAZARES EN LA INICIATIVA REGISTRADA


1) ¿Cómo está el Gobierno tratando institucionalmente la visita de Benedicto XVI y la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará el próximo mes de agosto en Madrid?


2) ¿En qué calidad acude a Madrid Joseph Ratzinger, como jefe del Estado Vaticano o como jefe espiritual de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana?


3) ¿Existe algún acuerdo o convenio específico entre el Gobierno y la Iglesia católica que se refiera a la colaboración en estas jornadas?


4) A fecha de hoy, ¿dispone la Agencia estatal de la Administración Tributaria de alguna certificación remitida por el Comité de Apoyo a la Jornada Mundial de la Juventud 2011? Y, en este caso, ¿cuál es el montante estimado de los impuestos que el Estado dejará de ingresar por las exenciones e incentivos fiscales otorgados a entidades sin fines de lucro y entidades de mecenazgo que colaboren con dichas jornadas?


5) ¿Es cierto, como afirma el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que el Ejecutivo central le ha solicitado que facilite el transporte y alojamiento de participantes?


6) ¿Aprueba el Gobierno que la Administración ponga gratuitamente a disposición de la Iglesia centros y empleados públicos para la organización de este evento? ¿Quién se hará cargo de los gastos y posibles incidencias que puedan ocurrir mientras dure la ocupación de las instalaciones?


7) ¿Considera el Gobierno que estos regalos a entidades privadas que apoyan un evento religioso son compatibles con la política de austeridad derivada de la reducción del déficit público?


8) ¿Considera el Gobierno que el apoyo económico y material a este evento de la Iglesia católica es compatible con la Constitución, que proclama a España como un Estado aconfesional?


Madrid, 1 de junio 2011