viernes, 18 de febrero de 2011

Catedráticos, intelectuales, sindicalistas y políticos de izquierdas llaman a la ciudadanía a buscar una salida social a la crisis

Personalidades del mundo de la cultura y de la política, entre las que destacan el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, las escritoras Almudena Grandes y Rosa Regás, el escritor y economista José Luis Sampedro y el periodista Ignacio Ramonet, han hecho un llamamiento “urgente” a la ciudadanía para que “se agrupe y organice” frente a los “abusos” contra los trabajadores, los parados, los pensionistas y los pequeños y medianos empresarios.


“Este llamamiento lo hacemos porque creemos que es urgente despertar la conciencia de la opinión pública, es urgente que la ciudadanía pase a la acción”, señala el texto de la declaración que será presentada mañana sábado en Madrid.


Los firmantes -casi una treintena de escritores, artistas, académicos, sindicalistas y políticos- denuncian que la democracia, la justicia, el medioambiente y el bienestar están amenazados, ya que, a su juicio, cada vez cuenta menos la opinión del pueblo, los financieros nunca rinden cuentas por el daño que provocan, las empresas no cumplen la legislación medioambiental con la excusa de la crisis, mientras las medidas que se están aplicando para salir de la crisis están haciendo recaer el principal coste de la misma sobre sus “víctimas”.


Además, acusan de ello a los gobiernos, las fuerzas políticas y las instituciones nacionales e internacionales cuya única receta para salir de la crisis es la reducción de los ingresos de la mayor parte de la población, el recorte de sus derechos sociales y laborales, el “sacrificio” del Estado del Bienestar y el “estrangulamiento” de pequeños y medianos empresarios que no disponen de los mismos recursos que las grandes empresas para hacer frente a la crisis.


Igualmente, culpan a las grandes empresas de “extorsionar” a los gobiernos.


En este sentido, asegura que “los gobiernos de derechas, y también algunos de base social progresista como el español, están capitulando frente a esos poderes que ahora llaman ‘los mercados’ pero que en realidad son los intereses endogámicos de los propietarios de las grandes empresas y entidades financieras”.


Al mismo tiempo, acusan a estos gobiernos de “desmovilizar a la ciudadanía” diciéndole que no hay otra salida a la crisis, un “engaño” que los firmantes desmienten, ya que afirman que “existen políticas más eficaces para salir de ella”.


ANULACIÓN DE LAS REFORMAS DE LAS PENSIONES Y LAS CAJAS DE AHORRO


Así, proponen un “programa de mínimos” que contempla la anulación de las reformas para “debilitar” el sistema público de pensiones y la apertura de una negociación “que no ponga sobre la mesa los recortes en el gasto sino estrategias para aumentar los ingresos del sistema de la seguridad social”, mediante la creación de empleo, especialmente femenino, y la recuperación de los salarios.


También contempla la “paralización o derogación” de la reforma de las cajas de ahorro y nacionalizar tanto las cajas como los bancos que no cumplan con la función de financiar la actividad productiva, la creación de una banca pública, así como un “plan de financiación urgente y extraordinaria” para los autónomos y pymes.


Además, apuestan por “una reforma fiscal basada en la tributación sobre las grandes fortunas y patrimonios, sobre los beneficios de los bancos, de las grandes empresas, y sobre las transacciones financieras especulativas”, así como por un “plan urgente contra la economía sumergida”.


Asimismo, señalan la necesidad de la puesta en marcha de medidas para evitar que “cientos de miles de familias” sean desahuciadas por las entidades financieras y la revisión de las operaciones “abusivas” cometidas por la banca en los últimos años.


También abogan por un “impulso inmediato” del gasto social, al tiempo que promueven un plan de austeridad orientado a la reducción de gastos superfluos de la Administración.


Apuestan también por la elaboración de un “plan de urgencia por la igualdad” con el objetivo de “garantizar la plena integración de las mujeres en el empleo de calidad”, mediante permisos por nacimiento “iguales e intransferibles para ambos progenitores”, la universalización del derecho a la educación pública y asequible desde los cero años, la implantación de la jornada de 35 horas y la racionalización de los horarios, entre otras medidas.


MESAS DE CONVERGENCIA


Con el fin de poder “pasar a la acción”, los firmantes instan a los ciudadanos, sean miembros o no de organizaciones políticas, sindicales, sociales o no gubernamentales, a que “se agrupen y organicen” para crear “mesas de convergencia” en todos los barrios, en todos los pueblos y localidades y en todos los centros de trabajo. Dichas mesas de convergencia tendrán tres objetivos: deliberar, informar e impulsar acciones conjuntas, teniendo como base el citado programa de mínimos.


Madrid, 18 de febrero 2011 / E.P