martes, 14 de diciembre de 2010

Llamazares responde a Blanco: "prorrogar el estado de alarma es mantener el soporte militar y aplazar la normalización de la gestión del sector aereo"

Intervención íntegra del portavoz parlamentario de IU, Gaspar Llamazares, durante la comparecencia en el Congreso del ministro de Fomento, José Blanco.


Quiero comenzar mi intervención agradeciendo la comparecencia del señor ministro y reclamando para mi grupo el derecho a discrepar, no vaya a ser que el estado de alarma incorpore también la dificultad para discrepar sin ser convertido poco menos que en un réprobo, ya que en los últimos tiempos da esa impresión. Por lo tanto, en primer lugar, derecho a discrepar de la intervención del señor ministro, que ha tenido mucha extensión.


Creo que los últimos tiempos son tiempos de alarma y de abuso, en este caso abuso en la extensión, pero se ha perdido en esa extensión porque no nos ha dicho lo fundamental en este momento, que es -en términos de alguien que no voy a nombrar porque lo ha hecho ya de Lenin el compañero Ridao- lo que piensa hacer este Gobierno. ¿Cuál es el futuro de nuestro sector aéreo? ¿Un sector aéreo con soporte vital asistido, es decir, soporte militar?, ¿un sector aéreo intervenido por una declaración de alarma?, ¿o un sector aéreo privatizado que es lo que propone el Gobierno, es decir, el escapismo de AENA y del Ministerio de Fomento con respecto al problema? Esto es lo único que nos proponen, que sea militar la gestión del sector aéreo y, además, de manera estructural -que es la reforma que parece que usted nos pone encima de la mesa-, o bien el escapismo para que no sea una gestión pública sino que sea el sector privado -liberalizado, como usted dice- el que se haga cargo de las torres de control y del futuro del conjunto de AENA, que es de lo que estamos hablando.


Señor ministro, vuelvo a reiterar que nosotros estamos totalmente en contra del abuso contra los ciudadanos y contra la economía española que han provocado los controladores aéreos con su ausencia voluntaria y masiva de puestos de trabajo. Estamos totalmente en contra. Pero de la misma manera creemos tener derecho a interpretar que el Gobierno sobreactúa, que el Gobierno se equivoca con respecto a las medidas adoptadas. En concreto, una medida a la que usted no se ha referido es la alarma permanente. Si la alarma era de dudosa constitucionalidad cuando ustedes cogían por los pelos una segunda razón para la alarma, que era la calamidad natural -una era el peligro de un servicio público y otra una calamidad natural, y así lo dice la ley-, ahora es que no tienen ningún argumento constitucional ni ningún argumento legal para mantener la alarma. En estos momentos no hay peligro en un servicio público, no hay desabastecimiento, no hay epidemia, no hay calamidad natural.


Señor ministro, por ello no vamos a respaldar la prórroga de la situación de alarma. Además, esa prórroga de situación de alarma lo único que hace es aplazar la solución al problema, mantiene el soporte asistido, el soporte militar y el soporte de la alarma, cuando en nuestra opinión habría que recuperar la normalidad en la gestión pública, cosa que nos parece que el Gobierno no quiere recuperar. Con ello, el Gobierno reconoce dos cosas: el fracaso de la gestión de AENA, con una estrategia de la que el ministerio y AENA son responsables a lo largo del último año, y la impotencia y la incapacidad del Gobierno para dar solución a este problema.


Sí, señor ministro, usted habla de una etapa de dejación. Habla de marioneta del Gobierno con respecto a los controladores. ¿Se considera usted ajeno a esa etapa? En esa etapa intervienen gobiernos de este país -y su Gobierno también- durante cuatro o cinco años. Es una etapa de dejación que no tuvo buenos resultados, es evidente. Hay una simetría con respecto al servicio público en función de unos intereses particulares. Ahora bien, ¿cuál es el resultado de la etapa de imposición, del decreto sobre el decreto, que continuamente se revisa a sí mismo, que es lo que hemos vivido durante estos nueve meses del año? En nuestra opinión, la etapa de imposición no tiene mejores resultados que la etapa de dejación.


Pero, incluso admitiendo que hay resultados positivos y negativos en esta etapa de decretos -por supuesto, lo que tiene que ver con el coste es positivo, pero en nuestra opinión no tan positivo lo que tiene que ver con la liberalización-, la pregunta fundamental es ¿y después de la etapa de decretos, de imposiciones, la etapa de excepción es únicamente la solución? ¿Esta es su única solución? Sí, es su única solución. Desde el punto de vista de las relaciones laborales es la etapa de su Gobierno que ahora comienza, la etapa de excepción -no parece que haya otra-, y lo que tengan que decir los tribunales de justicia. No hay otra etapa y no hay otro modelo de gestión.


Pero en relación con el futuro del sector aéreo sí hay una solución por parte de su Gobierno, que es, al parecer, el escapismo, es decir, la salida con un portazo por parte del Gobierno dejando en manos del sector privado el conjunto de AENA y el control aéreo. Esa es la salida que nos propone el Gobierno, el reconocimiento del fracaso de la gestión pública y la admisión de la única solución en manos de la gestión privada. Esa es la solución que, en nuestra opinión, nos propone el Gobierno y que nosotros no podemos compartir.


Señor ministro, termino con dos digresiones que quiero comentar. Primero, la actitud de los controladores es inaceptable, es un abuso, fue una barbaridad con consecuencias sociales y económicas pero no es un ataque a la soberanía de nuestro país. Seamos un poco equilibrados, no es un ataque a la soberanía sino que estaríamos hablando de otra cosa. Sin lugar a dudas, ustedes lo dicen porque sobre la base del ataque a la soberanía racionalizan las medidas de excepción, pero no hay ataque a nuestra soberanía, no hay subversión contra el poder democrático de este país. Yo, por ejemplo, estoy en contra de la reforma laboral y no soy un subversivo; estoy en contra de la reforma laboral aunque la haya aprobado este Congreso de los Diputados y aspiro a que una nueva ley la modifique. Esa es la posición de mi grupo parlamentario, por tanto, menos grandilocuencia con respecto a la calificación de lo que es un abuso, una barbaridad pero, en ningún caso, como he dicho antes, se le puede atribuir un calificativo de ataque a la soberanía de nuestro país.


Por último, señor ministro, en relación con las medidas puntuales me hubiera gustado que explicara un poco más la diferencia entre jornada laboral y actividad aeronáutica. En mi sector, el sanitario, si usted me dice que mis horas de disponibilidad no se contabilizan, usted está afrentando mi derecho, el Estatuto de los Trabajadores y la Ley de Seguridad Social; si usted me dice que en el sector sanitario mi incapacidad laboral no es hora trabajada, usted está vulnerando la Ley de Seguridad Social. Esto es algo que debe explicar, porque si me dice asimismo que, como representante sindical, mis horas de representación sindical no son horas trabajadas, usted está en contra de la Ley Orgánica de Libertad Sindical; esa es la verdad. Estoy hablando de que se contabilicen como horas trabajadas, por tanto, me gustaría que clarificara este aspecto porque no lo ha hecho; que dijera cuál es la diferencia entre jornada y por otra parte actividad aeronáutica y lo que es el respeto al derecho laboral, respeto que incluso en el caso de una corporación privilegiada tiene sentido por lo que les pase a ellos así como por lo que nos pueda pasar a los demás, a los que estamos en otros servicios públicos, que después de lo que ha hecho el Gobierno tememos ser declarados en estado de alarma, que tememos ser militarizados -hay legitimidad para temerlo- y que tememos que horas que en estos momentos son reconsideradas por la ley como horas trabajadas nos las computen como horas no trabajadas.


Señor ministro, debería aclarar esta cuestión. En cualquier caso, quiero decirle que no estamos de acuerdo con la prórroga del estado de alarma -esta tarde se reúne el Consejo de Ministros- porque no tiene base legal y porque además deja en la UVI a nuestro sector aéreo trasladando una imagen y una situación que en nuestra opinión no se corresponde con la realidad y que hay soluciones normales y democráticas a los problemas sin llegar a soluciones de excepción.


TURNO DE RÉPLICA DE GASPAR LLAMAZARES A LA RESPUESTA DEL MINISTRO


Cuatro apuntes. Primero, no me gusta la terminología que utiliza, señor ministro, cuando habla de ataque a la soberanía, porque deja implícito que hay algo más que un conflicto laboral, ¿deja implícito que hay un intento de desestabilización política, acaso? ¿Eso es lo que está planteando usted? ¿A la chilena? Creo que eso no se puede aceptar si usted no tiene datos. Por tanto, estamos ante un conflicto laboral en un sector estratégico con consecuencias muy graves, pero un conflicto laboral. Eso es lo que tenemos encima de la mesa.


Segundo, señor ministro, yo no sé cómo han llegado a esta revelación, pero estaba consultando ahora la comparecencia de la señora ministra, su antecesora, con respecto a AENA y decía que era uno de los sistemas aeroportuarios más eficientes de Europa, con un coste que estaba en la mitad de la media europea. Y apostaba claramente por una gestión pública; decía que solamente tenían gestión privada o semiprivada Atenas, Eslovenia, Budapest; además, lo decía de manera despectiva. No sé qué ha cambiado, señor ministro, si esto forma parte de las revelaciones con respecto a la situación de la economía española.


Tercero, el problema no es la jornada aeronáutica, el problema es que la jornada aeronáutica pueda vulnerar la jornada laboral. Ese es el problema que yo al menos veo en lo que usted dice. Si una embarazada tiene que compensar esa jornada, eso es una barbaridad.


El ministro de Fomento (Blanco López): No tiene que compensarla.


El diputado (Llamazares Trigo): Lo digo porque en su propia ley solamente incompatibilizaban la imaginaria, los reconocimientos médicos y la formación continuada. No sé qué ha pasado para que incorporen la representación sindical, la ILT, el embarazo. No lo sé y no sé en qué medida eso respeta la jornada laboral y usted no lo ha aclarado en su intervención.


Por último, señor ministro, no vamos a respaldar ni vamos a acompañarle en el alargamiento sine die de la declaración de alarma porque no tiene respaldo constitucional para ello, no cumple ninguno de los criterios para incrementar el periodo de alarma y, en segundo lugar, porque aplaza la normalización del sector. Ustedes mantienen ese sector con vida artificial mediante una intervención que en nuestra opinión nos parece una intervención de excepción. Y no tengo ningún prejuicio con respecto a los militares, entre otras cosas porque conozco los cambios que se han producido en ese ámbito en democracia. No es verdad. En lo que sí tengo prejuicio es ante la utilización de medidas excepcionales al margen de la propia ley o al margen de la Constitución, que es lo que están haciendo ustedes ahora con ese recurso de la alarma preventiva o de la alarma permanente que no existe en nuestra Constitución ni en la Ley de Alarma, Excepción y Sitio.


Madrid, 14 de diciembre 2010