martes, 19 de octubre de 2010

Llamazares frena que PSOE y PP tramiten de inmediato su reforma electoral pactada con CiU y PNV


El portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha logrado frenar temporalmente y retrasar la tramitación parlamentaria de la proposición de ley orgánica pactada por PSOE, PP y los grupos nacionalistas conservadores de CiU y PNV para abordar una reforma electoral parcial que no recoge ninguna de las propuestas de IU para hacer esta norma más democrática, proporcional y que sirva para que todos los votos tengan el mismo valor y se cumpla el principio de ‘una persona, un voto’.


Llamazares ‘vetó’ durante la reunión de la Junta de Portavoces de la Cámara la intención de populares y socialistas de que esta iniciativa se debatiera ya la próxima semana. El deseo de éstos es que la reforma esté aprobada por las Cortes Generales antes de fin de año para que todos los cambios tengan efecto en las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo de 2011.


Entre las propuestas que incluye el texto al que se opone IU está la de privar de voto a los emigrantes españoles que residan en el exterior en los comicios municipales. Gaspar Llamazares ya adelantó que “esta es también una de las principales cuestiones por las que vamos a enmendar a la totalidad esta propuesta y la intentaremos retrasar lo máximo posible”.


Así las cosas, las reformas seguirán su curso ordinario y habrá que esperar a una sesión plenaria en la que el PP o el PSOE tengan cupo para presentar proposiciones de ley. Ello obliga a retrasar ese primer debate al menos hasta mediados de noviembre, teniendo en cuenta que en ese mes una semana está reservada para el debate de las enmiendas parciales a los Presupuestos Generales del Estado.


Después de que Llamazares ya haya anunciado que IU enmendará la proposición de ley impulsada por PSOE y PP, este hecho obliga a que deba haber un debate de totalidad de la iniciativa, abrir plazos de presentación de enmiendas, presentarlas y discutirlas en ponencia, comisión y Pleno, recorrido que luego se tendrá que repetir en el Senado.


Para el portavoz parlamentario de IU, que esta reforma de la Ley Electoral no es más que “un maquillaje que busca legitimar el ‘atraco electoral’ que se viene produciendo a las formaciones más pequeñas de ámbito estatal como IU. Estamos ante la ‘pinza’ PSOE y PP para que nada cambie y no haya una Ley Electoral que garantice la proporcionalidad y la máxima de una persona un voto”.


PSOE, PP, PNV y CiU intentan reformar ahora la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) tras cerca de dos años de retrasos injustificados en el seno de la subcomisión parlamentaria creada para tal fin dentro de la Comisión Constitucional.


“La reforma con ‘trámite express’ –explicó Llamazares- tendrá que esperar a su momento. Además de que votaremos en contra y la enmendaremos a la totalidad nos reservamos todo tipo de acciones para defender nuestros votos, incluyendo acciones judiciales y de movilización y presión social para que este atraco no salga adelante”.


Criticó que “a esta reforma le falta lo fundamental, ya que no se acepta ninguna de nuestras propuestas exigiendo los cambios necesarios del sistema de reparto de escaños para garantizar la pluralidad y la proporcionalidad en la representación. A PSOE y PP les ‘cuesta’ 60.000 votos lograr una escaño mientras IU necesita casi 10 veces más. Esto es un fraude a la democracia”.


También advirtió que cerca del 90% de las propuestas de reforma presentadas por IU en el Congreso coinciden con las planteadas por el Consejo de Estado en el informe de casi 400 páginas que hizo a petición del Gobierno. En el mismo, este máximo órgano consultivo mostraba su preocupación por la falta de representatividad y la vulneración del principio de proporcionalidad. “Esta reforma supone una burla no sólo a los ciudadanos sino también al Consejo de Estado”, resumió Llamazares.


Llamazares contestó también al ataque conjunto de PSOE y PP que insistieron en que las propuestas de IU pretenden ‘una reforma a la carta’, se salen del marco constitucional establecido y que ampliar el Congreso de 350 a 400 escaños resultaría inoportuno en el contexto de crisis económica. Indicó que la ampliación del número de escaños no era, ni mucho menos, la medida principal de IU porque “hemos hecho una batería de propuestas que van más allá de esa y que no suponen ninguna reforma constitucional, como reducir el número de escaños fijos por provincia, con lo que se liberarían 50 escaños para repartirlos por población o a través de un ‘fondo estatal de restos’. Quien diga otra cosa, simplemente miente”.


Denunció también la “hipocresía” de PSOE y PP al recordar que en las últimas legislaturas el número de escaños en parlamentos como la Asamblea de la Comunidad de Madrid se ha incrementado en cerca de 30 diputados autonómicos “y a ninguno de los dos grandes partidos le ha parecido esto un dispendio”.


Madrid, 19 de octubre 2010