viernes, 10 de septiembre de 2010

Llamazares espera que el congreso respalde mañana su solicitud para que zapatero comparezca

y cumpla su compromiso para un debate monográfico sobre la retirada de Afganistán

(Madrid, 2 de septiembre 2010).- El portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, espera que el Congreso, a través de su Junta de Portavoces, respalde mañana en su primera reunión la solicitud de comparecencia que tiene registrada para que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparezca ante el Pleno y cumpla su compromiso de aceptar un debate monográfico sobre la situación de la misión militar española en Afganistán.

El pasado 27 de agosto el Grupo Parlamentario de ERC-IU-ICV registró esta solicitud de comparecencia para que Rodríguez Zapatero "informe sobre la situación en Afganistán y la posición del Gobierno respecto a la definición de un calendario de retirada total de las tropas españolas".
Como es preceptivo reglamentariamente, la solicitud va firmada por dos grupos parlamentarios, en este caso el Grupo Mixto.

Previamente, Llamazares también había solicitado las comparecencias ante sus respectivas comisiones de los ministros de Defensa, Carme Chacón, y de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. IU llevó a cabo estas iniciativas tras conocerse la semana pasada el asesinato de dos guardias civiles y un traductor en la base militar española de Qala-i-Naw.

Se da la circunstancia de que la comparecencia de Rodríguez Zapatero ante el Congreso que ahora se vuelve a pedir -solicitada por IU por primera vez hace meses- lleva aparcada cerca de seis meses, dentro de los cuales llegó a tener día y hora de celebración. Así, el orden del día de Congreso llegó a recoger que el presidente del Gobierno comparecería el 12 de mayo a las 09.00 h. para tratar este asunto. A última hora Moncloa decidió cambiarlo -solicitud que fue ratificada por la Cámara- para que el Pleno de ese día se dedicara a que Rodríguez Zapatero presentara las medidas de recorte económico que el Ejecutivo socialista decidió tras la cumbre europea del ECOFIM.