viernes, 26 de agosto de 2011

Llamazares valora que el pacto entre el PSOE y la derecha supone “sustituir una Constitución social por otra conservadora al servicio de los mercados”

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, ha valorado en Oviedo el acuerdo alcanzado entre el PSOE y la derecha esta misma madrugada para reformar la Constitución e incluir límites al gasto público en detrimento de las políticas sociales, y que socialistas y populares se han apresurado a registrar en el Congreso en la mañana de hoy viernes. Para el dirigente de IU, “PP y PSOE han decidido sustituir lo que hasta ahora era una Constitución social por otra conservadora, que viene impuesta por los mercados internacionales y las instituciones financieras que no responden a las necesidades de los ciudadanos”.


En un contacto con los periodistas en la capital asturiana, Llamazares indicó que el pacto al que han llegado Rajoy y Rodríguez Zapatero -con la aceptación del candidato Pérez Rubalcaba, a pesar de que no le han dejado participar en la ‘cocina’ de su redacción- se ha hecho “con nocturnidad y de manera sumarísima, al margen de la ciudadanía, del Parlamento y de las autonomías, todo ello para ponerse rápido al servicio de los mercados”.


Aseguró que los ciudadanos “han quedado marginados y sin poder participar” en este acuerdo y ha advertido de que “se corre el peligro” de que pase igual con el Parlamento, donde no habrá oportunidad de que haya una verdadero debate sobre una reforma de la Constitución hasta ahora vetada.


Sobre este punto indicó que esta “mala reforma constitucional” supone también un “profundo menosprecio y desconfianza” por parte de quienes la han promovido hacia el “resto de los políticos, de los parlamentos y de las comunidades autónomas, al haberse sustituido la democracia por la plutocracia, es decir, por el poder de la economía”.


Avisó de que para el futuro, en la práctica, “con esta nueva Constitución si hay una crisis económica la prioridad serán las cuentas públicas y el ajuste, y no el empleo ni la política social. Irán antes los mercados que la ciudadanía”.


Aunque el pacto entre el PSOE y la derecha aboga por evitar las cifras concretas en la redacción del nuevo artículo 135 de la Constitución, Llamazares opinó que “la cuestión no estaba en las cifras, sino en priorizar el ajuste a través de la Constitución frente a las políticas sociales”. Recordó que han sido las “duras críticas en el propio seno del PSOE las que han diluido la primera intención de cuantificar un límite del déficit”.


Gaspar Llamazares incidió con vehemencia en que IU realizará “todas las acciones necesarias” para tratar de frenar esta reforma, al tiempo que buscará que sean los ciudadanos los que decidan sobre ella a través de un referéndum. Reiteró que ya ha enviado cartas a todos los miembros del Congreso para que apoyen la convocatoria de esta consulta, para la que se precisaría, al menos, el voto de 35 parlamentarios, el 10 por ciento de la Cámara.


“Promoveremos que 35 diputados dignos rechacen la imposición de los mercados, independientemente de su adscripción política, y remitan esta reforma a quien tiene capacidad para decidir, que es la ciudadanía española”, subrayó.


Recordó que Izquierda Unida presentará una enmienda a la totalidad al proyecto de ley registrado conjuntamente por PSOE y PP “por razones de forma y fondo”, al tiempo que recurrirá a la Mesa de la Cámara por la fórmula rápida de ‘lectura única’ utilizada y tratará de lograr los apoyos necesarios para lograr también el amparo del Tribunal Constitucional.


Oviedo, 26 de agosto 2011