viernes, 26 de agosto de 2011

Llamazares asegura que el nuevo contrato laboral “es el paraíso para los empresarios mientras encadena a jóvenes a la temporalidad de por vida”

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, ha afirmado hoy que el nuevo contrato de formación que ha aprobado hoy el Consejo de Ministros significa “el paraíso para los empresarios, pero el infierno para buena parte de los jóvenes que no van a tener un empleo fijo con perspectiva”.


En un contacto con periodistas en Oviedo, Llamazares criticó que la nueva medida tomada por el Gobierno socialista permita que se aplique un contrato para la formación y el aprendizaje a los trabajadores hasta que cumplan los 30 años, llegándose a dar el caso de que estas “supuestas medidas para fomentar la contratación” pueden acarrear también que un empresario pueda ofrecer un contrato temporal de formación de alrededor de 450 euros mensuales a trabajadores de hasta 33 años y luego despedirlos.


Para el dirigente de IU, el Gobierno socialista da “una nueva vuelta de tuerca en la pérdida de los derechos laborales de los ciudadanos españoles”. Detalló que “si la última reforma laboral ya facilitó y abarató el despido” esta nueva lo que permite “es un contrato a la carta que encadena a jóvenes y no tan jóvenes a una temporalidad de por vida”, tras suprimirse el límite de dos años para encadenar contratos temporales antes de pasar a la estabilidad en una empresa.


Gaspar Llamazares también mostró su total desconfianza en los mensajes electoralistas lanzados por el Ejecutivo del PSOE de cara al 20-N sobre una posible subida de los impuestos a las rentas más altas. Advirtió de que “cada vez que el Gobierno ha planteado esta medida y una mejora de los impuestos para hacerlos más progresivos lo que ha pasado es que ha aumentado el IVA a los trabajadores y a los consumidores”.


“Le tengo más miedo que a un nublado –se sinceró- y no confío en que vaya a incrementar las rentas más altas, ni tampoco en la generosidad de los grandes empresarios de nuestro país, ya que no son como los franceses u otros europeos. No se han ofrecido a un incremento impositivo o a dar su apoyo a la economía española”.


Oviedo, 26 de agosto 2011