miércoles, 27 de julio de 2011

Llamazares advierte a Zapatero que las medidas del Eurogrupo con Grecia son un “parche tardío”

Trascripción íntegra de la intervención y réplica del portavoz parlamentario de IU en la comparecencia del presidente del Gobierno ante el Pleno del Congreso para informar de la reunión de los jefes de Estado o de Gobierno de la zona del euro (27-7-11).


Señorías, este debate, el debate final del curso político, en mi opinión, podría ser la metáfora de la impotencia de la política. Metáfora de la impotencia de la política en la reunión del Eurogrupo, con algunos parches y mucha retórica; metáfora también de la impotencia de la política en un Congreso de los Diputados que se encuentra en estos momentos impermeabilizado para que las voces de la indignación no le lleguen demasiado cerca.


Señorías, en opinión de Izquierda Unida y de Iniciativa per Catalunya, las recientes decisiones del Eurogrupo, como he dicho antes, son apenas algunos parches tardíos, que prácticamente se han convertido en viejos en 24 ó 36 horas con la prima de riesgo, que ha puesto en cuestión la utilidad de esos parches; eso sí, como últimamente ocurre en Europa, muy bien adobados por una retórica ampulosa; la retórica que pretende convertir el mecanismo puesto en marcha en una suerte de Fondo Monetario Europeo -nada más lejos-, y por otra parte la retórica que pretende que el adelanto de los fondos estructurales, de los fondos europeos, es otra suerte de Plan Marshall. Nada que ver, señorías.


Como en la ínsula Barataria, la falta de poder, la impotencia política nos lleva a la retórica. Señorías, mientras mantengamos que el chantaje mafioso de los mercados solo podemos afrontarlo aceptando su lógica y negociando sus condiciones, en nuestra opinión, estaremos equivocados. O combatimos y cambiamos la lógica de ese chantaje o, por una parte, Grecia será incapaz de financiar una deuda que no solamente es impagable, sino que es ilegítima. Además, por otra parte, el conjunto de la Unión Europea se verá golpeado en más ocasiones por estos enfrentamientos con el mercado.


Señorías, es la cuarta entrega. Nos da la impresión de que en septiembre u octubre entraremos en la quinta entrega de esta medida europea, que como he dicho antes es fundamentalmente un parche adobado de retórica, pero que tiene muy poca capacidad para cambiar el chantaje, que es la naturaleza de la política económica actual en el marco de la Unión Europea.


Señorías, este chantaje que he denominado mafioso en estos momentos consiste en lo siguiente: en que la Unión Europea, que carece de un respaldo financiero y bancario a la deuda de los Estados miembros, es una perita en dulce para los especuladores, que ponen a sus inversiones y compras de deuda precios de usura, y en que por otra parte la Unión Europea acepta este chantaje a cambio de ajustes a sus ciudadanos, a los ciudadanos de la Unión Europea.


No es de extrañar que los ciudadanos nos vean más como adversarios, como intermediarios de los mercados que como representantes de su soberanía. Los ciudadanos en estos momentos en nuestro país viven una alta tasa de desempleo que saben que con la política de ajuste continuará o se profundizará. Viven también una crisis y una recesión económica, una depresión menor, que llamaba Krugman -yo creo que es una depresión mayor- y, además, no tienen demasiadas esperanzas de superarla con esta política.


Los ciudadanos viven desahucios y se indignan en la calle porque no ven en la representación política una representación suficiente de sus intereses, sino una mediación de los intereses de los mercados. Estamos, pues, ante una grave crisis política, ante una grave crisis económica, pero sobre todo ante la impotencia de la política.


Mientras la Unión Europea no decida respaldar su moneda con una hacienda pública y un banco europeo que impidan los ataques especulativos, el chantaje de la usura continuará. Mientras la política de la Unión Europea no se imponga a la especulación de los mercados, la situación de la ajenidad, de la crítica, de la escisión con los ciudadanos continuará. Y mientras la política que desarrolle la Unión Europea sea únicamente la retórica del Plan Marshall, pero en realidad aplique un ajuste económico que hace cada vez más difícil no solamente la vida en la Unión Europea, las condiciones laborales, las condiciones de vivienda, sino que hace también imposible el pago de la deuda, los ciudadanos sentirán que esta no es su Unión Europea, que este no es su Eurogrupo, sino que es un Eurogrupo que participa del chantaje de los mercados, de ese chantaje mafioso que hasta estos momentos solamente ha traído como consecuencia usura y recorte de los derechos sociales en el marco de Europa. Hay que cambiar la lógica, y yo apelo al Gobierno para que lo haga en estos últimos meses.


Yo no voy a plantear que el Gobierno está en un periodo de transición. Eso no es verdad, no está en nuestra Constitución. No voy a proponer una moción de censura para a continuación disolver las cámaras, que es un fraude de Constitución también. Lo que le voy a proponer al Gobierno es que cambie radicalmente, que se aleje del chantaje de los mercados y que se acerque a la política de los ciudadanos. Muchas gracias.



RÉPLICA DE GASPAR LLAMAZARES A RODRÍGUEZ ZAPATERO:


He de lamentar, en primer lugar, la imagen de este fin de curso en el que el Congreso de los Diputados aparece como una ciudadela fortificada. En ese sentido le reitero la entrega de ese documento de la marcha indignada en un papel de cartero que no pretende representar más que lo que representa en esta Cámara Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya.


En segundo lugar, creo que me ha entendido mal, señor presidente. Estoy en contra de la propuesta de rescate a Grecia -estoy en contra- porque creo objetivamente que esa propuesta, en primer lugar, es inviable. Es inviable que Grecia pueda pagar esa deuda ni siquiera con los intereses y los aplazamientos que se han aprobado; pero es que, además, me parece injusta y que el pueblo griego no se merece un ajuste tan tremendo como el que planteamos desde la Unión Europea.


Y si eso me parece o nos parece mal, como consecuencia, la política europea para afrontar esta crisis, en nuestra opinión, es equivocada. Lo he dicho antes: es la lógica del chantaje, la lógica de intercambiar usura por ajuste. Con esa lógica el efecto dominó está garantizado, señor presidente. En septiembre vendremos aquí con la misma situación de Grecia y en octubre podemos venir aquí con más problemas de otros países de la Unión Europea. Porque unos tienen las manos libres para atacar nuestra deuda sin garantías y otros, la gran mayoría de la ciudadanía, se ven sometidos a ajustes que consideran injustos y, además, se echan contra la política, se lanzan contra la política, no contra los mercados, señorías. Estamos utilizando la política de parapeto de los mercados y en ese sentido estamos degradando la política.


Termino, señor presidente. En relación con el rescate, en este caso intervención, de la Caja del Mediterráneo, tiene que haber responsabilidades. Esto de darse créditos a sí mismos es un escándalo y tiene que haber responsabilidades por parte de los dirigentes de la Caja y por parte del Banco de España, que ha estado intentando pasar esta patata caliente a otras cajas cuando era evidente que la patata estaba tan caliente que ninguno la quería. Y hemos terminado donde íbamos a terminar hace varios meses. Por tanto, quien me ha dado lecciones a mí y a los trabajadores de este país durante estos dos años por lo menos que admita alguna lección, que el sacrosanto gobernador del Banco de España admita alguna lección y asuma alguna crítica alguna vez.


Señorías, termino. En esto de la respuesta a la crisis no vale la ‘ley del embudo’, no vale lo ancho para mí y lo estrecho para ti, no vale lo ancho para el Gobierno y lo estrecho para los ciudadanos, igual que no vale lo ancho para el Gobierno central y lo estrecho para las comunidades autónomas o viceversa. Por la ley del embudo de aquí no salimos.


Madrid, 27 de julio 2011