miércoles, 2 de marzo de 2011

Llamazares: "El tópico de que los colegios de médicos son conservadores hay que pasarlo al baúl de los recuerdos"

El presidente de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, participó el lunes 28 de febrero en un ciclo de conferencias organizado por el Colegio de Médicos de Valladolid, en el que se sintió “muy bien tratado” como aseguraba posteriormente en una entrevista concedida a Radio Nacional y en la que recordaba con agrado su participación en la entidad colegial vallisoletana donde tuvo oportunidad, como reconoció, de comprobar “que la etiqueta de conservadores que se les atribuye a los Colegios de Médicos es un mero tópico a desterrar”. Llamazares expuso, en su ponencia, su visión sobre la situación actual del SNS, ofreció su particular análisis sobre los problemas que afronta y habló de sus principales retos.


El presidente de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, fue invitado por el presidente del Colegio de Médicos de Valladolid, el doctor José Antonio Otero, a participar, el pasado 28 de febrero, en un ciclo de conferencias que la entidad colegial ha organizado con expertos del ámbito sanitario para ofrecer a sus colegiados información y reflexiones de primera mano en lo concerniente a la profesión médica y al sistema sanitario en general.


Llamazares que, posteriormente, reconocía en una entrevista concedida a RNE el buen trato recibido en dicho Colegio motivándole, incluso, a pronunciar que “el tópico de que los Colegios de Médicos son conservadores hay que pasarlo al baúl de los recuerdos”, expuso su visión sobre la situación actual del SNS, ofreció su particular análisis sobre los problemas que afronta y habló de sus principales retos.


El presidente de la Comisión de Sanidad del Congreso defendió la pervivencia del actual sistema sanitario público, ya que aseguró que es “sólido y sostenible porque es uno de los más eficaces y eficientes del mundo como indican todos los informes internacionales”. “Es uno de los mejores del mundo no sólo por sus resultados en salud, sino por su eficiencia, por los resultados que obtiene a un bajo coste”, tal como remarcó.


De ahí que le resulte incomprensible, como destacó, el ataque al que se asiste contra el Estado del bienestar y contra dicho sistema, y es que como lamentó, al respecto, “se esté aprovechando, oportunistamente, la crisis económica para, de manera injusta, cuestionar el estado de bienestar y en concreto la Sanidad Pública”.


Durante su intervención, se extendió en lo que había sido el Estado de bienestar en sus orígenes y en su devaluación, que se lleva arrastrando desde los años 80 “a consecuencia de las políticas neoliberales”, y distinguió entre la situación de distintos estados de bienestar en el mundo, situando al nuestro en “segunda división”, por debajo de los estados de bienestar nórdicos y por encima de los estados de bienestar liberales o heredados de las dictaduras.


“El nuestro se encontraría en un intermedio, procedemos de una dictadura, en el sentido de que mantenemos rasgos corporativos, pero, al mismo tiempo, tenemos un Estado de bienestar que ha ido incorporando dos piezas fundamentales como son la Sanidad pública y las pensiones públicas”, según recordó.


A partir de ahí, se refirió a los problemas reales del SNS que, bajo su punto de vista, no son ni el copago al que considera un “fetiche que se utiliza continuamente para encubrir los intereses privatizadores”, ni tampoco es la gestión privada “que encubre también la voluntad de quedarse con una parte del pastel, privatizando el sistema, basados en el amiguismo, en tratar de beneficiar a algunas personas”. En este sentido, consideró que “un hospital público cuesta cuatro veces menos que uno concertado y que en los primeros el coste por cama es la mitad que en los segundos”.


Con respecto a los principales retos que, a su juicio, tiene por delante el sistema de salud, se centró, principalmente, en tres. Uno de ellos es la gobernabilidad del sistema o cómo dirigir de una manera descentralizada el Sistema Nacional de Salud y cómo modificar en ese sentido las tareas y el funcionamiento del Consejo Interterritorial de Salud.


Un segundo elemento sería la mejora de la financiación del sistema, insistiendo en su actual escasa financiación, y enfocar dicha mejora a determinadas prioridades, “no para financiar en conjunto el sistema sino prioridades que tengan que ver con la reorientación del sistema sanitario y también con la equidad”, lo que, a su juicio, supone el gran reto del sistema en estos momento.


En tercer lugar citó la reorientación del propio sistema desde una atención a pacientes agudos a otra centrada en los crónicos y desde un servicio fundamentalmente asistencial a una atención integral donde se incluya también la prevención y promoción de la salud.


En otro momento de su intervención, habló de la importancia que tiene como valor intangible la cultura profesional, de la que forman parte los Colegios profesionales, y la cultura de servicio público, “que es algo a cuidar y a mimar” y, es por ello por lo que debería incorporarse a los retos del futuro la participación de los profesionales en el sistema de salud y también la participación de los ciudadanos no sólo como pacientes. “Estos dos tipos de cultura son dos elementos intangibles pero esenciales de los sistemas nacionales de salud”, tal como remarcó.


Valladolid, 2 de marzo 2011 (medicosypacientes.com)