jueves, 10 de marzo de 2011

Llamazares advierte de que "no corren buenos tiempos para los derechos de los trabajadores" y rechaza la intermediación laboral privada

IU-ICV se abstienen en la convalidación en el Congreso del Real Decreto-Ley de medidas urgentes para la mejora de la empleabilidad y la reforma de las políticas activas de empleo que sólo respaldan PSOE y CiU, y apoya que se tramite como proyecto de ley para poder introducir enmiendas que lo mejoren.


Intervención íntegra de Gaspar Llamazares ante el Pleno del Congreso


El Congreso convalidó hoy el Real Decreto-ley con la reforma de las políticas activas de empleo. Sólo los grupos parlamentarios del PSOE y CiU apoyaron su convalidación mientras que IU-ICV, junto a los diputados de ERC con los que comparte grupo parlamentario, además del PNV y PP se abstuvieron, aunque por motivos bien distintos en relación a las formaciones de la derecha.


Tanto Gaspar Llamazares como Nuria Buenaventura respaldaron con posterioridad que esta iniciativa deba ser tramitada como proyecto de ley, lo que permitirá que los grupos parlamentarios puedan introducir enmiendas y mejorar así el texto.


Intervención íntegra ante el Pleno del Congreso del portavoz parlamentario de IU, Gaspar Llamazares


Señorías, Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds no va a apoyar esta iniciativa, al igual que tampoco va a obstruirla. Nos vamos a abstener, porque si bien valoramos la importancia de las políticas activas, que además tienen buena prensa por sus propios términos -activo frente a pasivo-, aunque habría que hablar mucho de ellas en este momento, en el momento de grave desempleo en nuestro país y de estancamiento económico, sin embargo somos escépticos con respecto al marco en que se desarrollan estas políticas activas.


Es decir, valoramos los contenidos acordados en el decreto con los agentes sociales, sin embargo somos muy escépticos con respecto a cómo pueden intervenir, cómo pueden favorecer el empleo en un contexto tan negativo como el que vive nuestro país, sobre todo en el contexto de políticas económicas que en nuestra opinión, con el recorte de la iniciativa pública y con las políticas de privatizaciones, van en contra precisamente de la creación de empleo y de la creación de empleo de calidad. Por lo tanto, una gota de agua en un desierto.


En cuanto a las propuestas que hace el Gobierno en esta iniciativa, valoramos sobre todo que se establezca, como se ha dicho, el derecho a los servicios públicos de empleo, es decir, el derecho de los trabajadores a estas políticas activas, a estas políticas de formación; por otra parte, valoramos la atención personalizada frente a una atención burocrática, y, por otro lado, también tenemos en cuenta que el plan anual es conciliable con las competencias de las comunidades autónomas, es decir, que se convierte en un hecho el principio de cooperación también en esta materia.


Por eso no podemos mostrar disconformidad con los acuerdos que han tenido lugar en el marco del acuerdo social y con la propuesta del Gobierno. Sin embargo, tenemos que plantear nuestro escepticismo y nuestra discrepancia con respecto, por ejemplo, a la denominada colaboración público-privada. Teniendo en cuenta el marco general en el que nos encontramos, nos da la impresión de que es aquello de la ‘socialización de las pérdidas y la privatización de los beneficios’. Es decir, que esa colaboración público-privada puede terminar con un sector público encargado de lo no rentable y con un sector privado, en este caso floreciente en la intermediación laboral, encargado de lo más rentable. No compartimos esa colaboración, que es una colaboración asimétrica y que significa una discriminación de los intereses generales y de lo público.


Tampoco compartimos, señorías, la financiación de este programa, porque en los Presupuestos para este año ha sido recortado por parte del Gobierno y, además, si nos comparamos -lo ha hecho otro grupo parlamentario- con nuestro marco europeo, buena parte de estos programas van orientados a las bonificaciones y la parte orientada a las políticas personales, a las políticas de formación y de itinerarios; es una política financiera minoritaria, débil y, por tanto, incapaz de favorecer la recuperación económica y la empleabilidad o el empleo de los trabajadores.


Señorías, decía que soy escéptico. Izquierda Unida e Iniciativa somos escépticos porque este es un mal día para los trabajadores y para los ciudadanos de este país. Todos habremos visto la campaña que se ha iniciado ante el anuncio de los trabajadores de AENA de una posible huelga, la campaña antisindical y contra el derecho de huelga, que se generaliza en nuestro país y que, en definitiva, es una campaña contra los derechos de los trabajadores. No corren buenos tiempos para los derechos de los trabajadores. Sobre todo es un mal día, señorías, porque se consagrará con la votación del decreto anterior la privatización de las cajas de ahorros.


Señorías, la tercera hora de las privatizaciones ha llegado. Primero privatizamos el sector público de la economía, luego el sector servicios y ahora el sector financiero. Señorías, cuando empiezan los prejuicios sobre la política terminan también los prejuicios sobre lo público y se acaban los intereses generales en la economía y también en las finanzas. Desgraciadamente esto lo hace un Gobierno que dice ser de la izquierda. Muchas gracias.


Madrid, 10 de marzo 2011