viernes, 7 de octubre de 2011

Llamazares advierte del menosprecio al derecho a la información de Álvarez Cascos por su actuación con la televisión pública de Asturias

Gaspar Llamazares, candidato de Izquierda Unida al Congreso por Asturias, que participó esta mañana en la Mesa Redonda ‘Poderes públicos y medios de comunicación’ en la Facultad de Derecho de la Universidad de Oviedo, aseguró que en estos momentos en el caso del Gobierno del Principado existe “un menosprecio del derecho fundamental a la información, del papel de los medios públicos en la pluralidad informativa y del derecho de los ciudadanos a ser informados”. Llamazares enmarcó estas declaraciones en la decisión de Francisco Álvarez Cascos de recortar 11,3 millones de euros de la partida de la RTPA, que aboca al cierre al ente de comunicación y al paro a 700 personas.


Lamentó que parte de los gobernantes consideran que el derecho de información no es un derecho fundamental, sino un derecho prescindible, sobre todo en periodo de crisis. “Plantean a los ciudadanos que tienen que elegir entre el derecho a la información o el derecho a la sanidad y la educación. Es inaceptable que las administraciones públicas que tienen como principal finalidad velar por los derechos de los ciudadanos menosprecien de tal manera el derecho a la información y la cultura en periodos de crisis y sólo lo crean necesario en periodos de bonanza económica. Es lo que está pasando en estos momentos en el caso de la TPA y en Asturias”, sostuvo el candidato de IU al Congreso.


De la misma forma, la periodista Teresa Aranguren, miembro del Consejo de Administración de RTVE, abogó por el mantenimiento de unos medios de comunicación públicos que “ofrezcan calidad y servicios potentes” y defiendan una información rigurosa, veraz e independiente.


Alertó de que la sociedad debe mantener la alerta ante el peligro por que el atraviesan los medios de comunicación públicos en un momento de crisis como el actual en el que nacen discursos inspirados en filosofías ultraliberales que ponen en entredicho su necesidad y olvidan el derecho a la información del ciudadano, que es fundamental.


Aranguren criticó que se desdeñe lo público ante lo privado “cuando la realidad de los hechos demuestra lo contrario” y subrayó que plantear que el recorte a los medios de comunicación es para no cerrar hospitales es “un dilema falso que tiene su influencia en el ciudadano”.


“Vivimos un momento muy peligroso por el tipo de mensajes constantes que recibe el ciudadano a través de los medios audiovisuales en el terreno del entretenimiento”, recalcó Aranguren. A su juicio, los medios de audiovisuales de carácter público deben contar con “un entretenimiento potente que no sea degradante y ofrecer otra alternativa”.


Oviedo, 7 de octubre 2011