Es necesario un pacto de Estado contra la especulación y la corrupción urbanística, fenómenos ambos que son las principales amenazas para el futuro de España a pesar que ni en el pasado debate excluyente a dos del pasado Lunes ni el candidato del PSOE ni el del PP les dedicaron ni un segundo. Hay que terminar con la frivolidad, la corrupción política y el pillaje urbanístico.
Este pacto tendría como principios básicos la suspensión inmediata de aquellos cargos públicos incursos en procedimientos en los tribunales, ejecución de las sentencias que ahora se dilatan hasta la impunidad y creación del a figura del inspector estatal de Urbanismo.
En muchos lugares de España ha existido durante años un caldo de cultivo en la economía especulativa y eso degenera irreversiblemente en corrupción. Es necesario un cambio.
Un saludo,
Gaspar.