Mostrando entradas con la etiqueta legislatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta legislatura. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de marzo de 2008

Con orgullo democrático: Texto íntegro


La misión de los intelectuales, los artistas y los ciudadanos que trabajan en la cultura es abrir campos de meditación y debate para iluminar la realidad. Entender el compromiso político como un adorno coyuntural en el que algunos nombres famosos apoyan una determinada opción electoral, supone una degradación de la verdadera tarea cívica de los intelectuales, que no pueden ser ni comparsas del poder, ni almas puras alejadas de las contradicciones de la realidad, ni voces arrastradas por las urgencias de actualidad superficial. La vinculación política de los intelectuales no puede carecer de una meditación de fondo.

Vivimos momentos de claudicación política en el que los valores democráticos imprescindibles están cada vez más humillados por la presión neoconservadora de una derecha que refunda con tonos imperiosos y agresivos su ideología y que pretende liquidar los ámbitos sociales y comunes del Estado. La dignidad democrática se pone en duda cada vez que se juega con el carácter laico de las leyes, cada vez que se deteriora un sistema de impuestos progresivo que asegure las inversiones públicas y los amparos sociales, cada vez que se cuestionan las libertades cívicas que facilitan el respeto y la igualdad entre todos los ciudadanos, cada vez que se hace demagogia con la dignidad y los derechos de los inmigrantes, y cada vez que se niega a la sociedad su derecho a participar de una forma completa en la vida política y a elegir con sus votos al Jefe del Estado.

Ahora que las presiones del pensamiento conservador son más agresivas en la vida nacional y en los ámbitos internacionales, la defensa de los valores democráticos parece encogerse. Asistimos a un espectáculo de humillación democrática cada vez que el Estado somete sus medidas fiscales y los derechos sociales de los ciudadanos a una rifa electoral o a las exigencias de la voracidad empresarial, cada vez que una mujer es desamparada por el Estado cuando necesita interrumpir un embarazo no deseado, cada vez que nuestros representantes se arrodillan ante los privilegios de la Iglesia Católica y cada vez que se abandona la ilusión republicana a favor de una exaltación monárquica que hoy representa un vestigio de un pasado caduco.

Por eso no podemos reducir nuestra preocupación a una llamada coyuntural al voto útil. Queremos ser protagonistas decididos de la historia y de los cambios que necesitamos para apostar por una sociedad más democrática y más justa. Queremos defender con pasión la dignidad de la política. Pedimos el voto para Izquierda Unida, porque es la opción que representa con firmeza nuestros valores. Sólo la presencia de Izquierda Unida en el Parlamento hará posible que el PSOE gobierne en la próxima legislatura a la izquierda, en diálogo con los sindicatos y los movimientos sociales, sin plegarse una vez más a la presión de los intereses más conservadores de nuestra sociedad. Ahora más que nunca, cuando la derrota de la derecha está asegurada por los errores de la crispación y por las tensiones internas del Partido Popular, defendemos con orgullo democrático nuestra ética socialista, laica, igualitaria y republicana. Y una opción política que la representa.

viernes, 29 de febrero de 2008

Ministerio de la Mujer

Desde IU no nos podemos contentar únicamente con la ley de protección integral contra la violencia de género, es imprescindible la creación de un Ministerio de la Mujer que dirija las políticas de igualdad.


La violencia de género no es sólo una cuestión penal, sino algo más profundo que tiene que ver con la cultura, la educación y cuestiones muy de fondo en la sociedad española.


Así que además de revisar las leyes que se han puesto en marcha en esta legislatura, las de igualdad y la ley del aborto, hay que proponer la creación del Ministerio de la Mujer y además, si hacen falta mujeres para dirigir este Ministerio en IU las tenemos y muy cerca.

Un saludo,

Gaspar.

jueves, 21 de febrero de 2008

'Cheques regalo', necesidades sociales

Al inicio de la legislatura pasada, José Luis Rodríguez Zapatero manifestó su voluntad de fortalecer las políticas sociales en España. Desde ese mismo momento contó para ello con el apoyo expreso de Izquierda Unida. Desgraciadamente, demasiado pronto quedó en evidencia que esa voluntad inicial se traducía en fórmulas de actuación muy discutibles.

Por un lado, pese a que la mayoría de medidas legales respondían a aspiraciones fundamentales de la sociedad, y a cuya elaboración contribuimos, resulta que se aplicaban con insuficiencia de recursos. Esto hacía, y hace, que su impacto sea mucho menor que el esperado por todos los ciudadanos. Así ocurrió con la Ley Integral contra la Violencia de Género, con la Ley de Educación o con la Ley de Dependencia.

Además, bien pronto se pudo comprobar que el PSOE se plegaba con una disciplina realmente fundamentalista a las exigencias de la estabilidad presupuestaria. Lo hacía incluso al contrario de lo practicado por gobiernos más prudentes, que no dejaron de abordar necesidades de inversión pública más perentorias, sobre todo, en el campo del desarrollo sostenible y la innovación tecnológica, de los derechos sociales o de la educación pública.

Así, en estos cuatro años, José Luis Rodríguez Zapatero se ha dejado llevar cada vez más por las ideas liberales que defiende su Oficina Económica en el ámbito fiscal, muchas veces incluso en contra de las que defiende su propio vicepresidente, el ya de por sí conservador Pedro Solbes.

La renuncia a incrementar, o solamente a mantener, la fiscalidad de las rentas más altas, incluso con la pretensión única de acercarnos a los parámetros europeos, junto a la contención del esfuerzo en gasto social -medido como porcentaje sobre el Producto Interior Bruto- no han hecho sino seguir la lamentable estela del Partido Popular, manteniendo la divergencia social. Mientras se ha convergido al 100 por 100 en el nivel de renta con la Unión Europea, en materia de gasto social apenas hemos llegado al 60 por 100 de la media de nuestros socios.

Los militantes y votantes socialistas, y todos los ciudadanos progresistas en general, han podido contemplar con frustración cómo se defendían ideas que están radicalmente en contra incluso de las aspiraciones socialdemócratas más moderadas. A lo largo de toda la legislatura se ha difundido hasta la saciedad que es conveniente llevar a cabo rebajas impositivas -las que sólo disfrutan los más ricos, los mismos que no necesitan del gasto social y de la financiación pública para disfrutar de los bienes y servicios-, que hay que avanzar hacia la privatización de las pensiones (como defiende David Taguas, el liberal radical que dirige la Oficina Económica del Presidente del Gobierno), o que hemos de forzar superávits fiscales que implican renunciar, de hecho, al necesario gasto social.

Sólo la presión social de los sindicatos y la posición de Izquierda Unida-Iniciative per Catalunya-Verds (IU-ICV), la izquierda parlamentaria, han logrado contener hasta cierto punto estas agresiones neoliberales.

Para colmo, José Luis Rodríguez Zapatero ha realizado dos propuestas en la precampaña especialmente onerosas y carentes de equidad: el cheque-bebé, destinado a promover inútilmente la natalidad, y la reciente oferta de cheque-fiscal para devolver de forma indiscriminada 400 euros a los contribuyentes.

No hace falta extenderse sobre lo retrógrado e inoperante de esta última. Siendo injusta, porque nada lo es más que tratar igual a los desiguales, será también una medida inocua sobre la actividad y el crecimiento económico, como lo sería una mínima subida mensual de 30 o 40 euros en las nóminas de los contribuyentes. Pero, sobre todo, tiene un grandísimo y muy grave coste de oportunidad porque el troceo de 5.000 millones de euros en pequeñísimas partes impide una rentabilización social de ese volumen tan enorme de dinero público.

Para Izquierda Unida, todo ello demuestra que las políticas sociales aún anheladas por los ciudadanos están en peligro si se siguen dejando a la improvisación y de la mano exclusiva de las corrientes liberales del PSOE.

Existe una evidencia histórica de que la satisfacción plena de estas aspiraciones sólo puede venir de gobiernos que miran sin complejos a la izquierda y no a la derecha liberal, como demostró la evolución del gasto social en los ochenta. También lo es que cualquier gobierno del Partido Popular o una negociación con Convergència i Unió desde la izquierda significarán, con los datos en la mano, un impresionante paso atrás.

Entendemos que es preciso invertir la tendencia a la disminución de nuestro esfuerzo en gasto social. Es imprescindible un incremento del gasto público en infraestructuras sociales, educativas, tecnológicas y de comunicaciones. Lo es también darle la vuelta al discurso reaccionario de las rebajas fiscales que fabrican quienes se han convertido en portavoces de los más ricos. Resulta fundamental ser realistas en la gestión de los déficits y superávits públicos, manejándolos con responsabilidad pero sin renunciar a la inversión que garantice un futuro de progreso en España.

Todo ello sólo será posible si a la izquierda del PSOE hay la fuerza suficiente que evite que renuncien definitivamente a sus posiciones socialdemócratas y progresistas para caer en manos de una derecha tecnocrática y liberal que ya quisiera para sí el Partido Popular y los ideólogos de la derecha nacionalista. Y esa fuerza es Izquierda Unida.

Columna aparecida en EL PAÍS 21-02-08

viernes, 15 de febrero de 2008

Presentación de la campaña rosa IU´08


Unas fotos del acto ayer en la sede del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM) junto a la activista Boti García, número siete de IU por Madrid. Uno de los objetivos de IU para la próxima legislatura es conseguir que los cambios legales alcanzados en los últimos años se transformen en legales.

Es necesario un Defensor del Elector en el Congreso de los Diputados.

El Defensor del Elector se encargaría de elaborar un balance final, un seguimiento de lo que cada partido político haya cumplido de su programa durante los cuatro años de legislatura e incluso podría sancionar administrativamente o de manera política y actuar como mecanismo para la contención pública y logrando un menor porcentaje de mentiras y una mayor prudencia por parte de los grupos políticos durante la campaña electoral.

La elección del Defensor del Elector se haría por vía parlamentaria y contaría con una comisión en las cortes generales en la que todos los partidos políticos tendrían representación. Vamos a conseguir dar credibilidad a las campañas electorales, tan mermadas por la subasta que vivimos en estos días.


miércoles, 13 de febrero de 2008

Nuevas propuestas sobre fiscalidad


Son necesarias nuevas propuestas sobre fiscalidad para esta próxima legislatura, desde IU apostamos por un impuesto sobre beneficios extraordinarios de la banca y las grandes empresas. Ese impuesto supondría un total de aproximadamente 5000 millones de euros que podrían destinarse a la convergencia de España en gasto social con la UE, en una ley de energías renovables o incidir en mejores políticas de sostenibilidad.

Todo esto se complementaría con medidas para prevenir y luchar contra el fraude fiscal.

Un saludo

Gaspar.