miércoles, 21 de abril de 2010

Bono: En la protección de los derechos civiles no debemos tener ningún desliz

Madrid, 20 abr (EFE).- El presidente del Congreso, José Bono, ha criticado el uso por parte del FBI de una fotografía del diputado de IU, Gaspar Llamazares, para elaborar un retrato robot de Osama Bin Laden, y ha subrayado que desde las administraciones "en la protección de los derechos civiles no debemos tener ningún desliz".

Bono ha intervenido hoy en la presentación del libro "Rojos en la Red", de José Francisco Mendi, acto en el que han participado el propio Llamazares, y al que ha asistido el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, a quien el autor muestra su solidaridad en la última página ante las querellas a las que se enfrenta.

El presidente del Congreso ha calificado como "muy grave" la manipulación de la imagen de Llamazares, un incidente que demuestra, a su entender, la "ineficacia" de algunos funcionarios en los servicios secretos pero también el "riesgo" que existe sobre la integridad y los derechos de las personas.

"Es especialmente preocupante que quienes tienen que velar por nuestra seguridad tengan este nivel de -quiero entender- ineficacia y que puedan poner en solfa el honor de cualquier ciudadano honrado, sea o no diputado", ha afirmado.

Tras considerar "intolerable" que se utilice una foto real para un caso así, Bono ha dicho no creerse que nadie en toda la cadena de mando del FBI supiera que la imagen que se estaba usando para elaborar el retrato del terrorista era la de un diputado español y, además, de Izquierda Unida.

Además, ha pedido a todos los ciudadanos que estén vigilantes ante cualquier ataque a los derechos que se produzca en internet, que "puede ser una red maligna" y "un depósito de posibilidades perniciosas".

Por su parte, Gaspar Llamazares ha explicado cómo al tener conocimiento del uso de su imagen pasó de creer que se trataba de una "broma entre amigos" a, posteriormente, considerarlo "una broma macabra" y, finalmente, a debatirse "entre la indignación y la inseguridad".

Igual que Bono, el diputado de IU ha dicho no creer que el máximo responsable del uso de su imagen sea un funcionario, un simple artista forense.

En este sentido, ha llamado la atención sobre el hecho de que no sólo se emplee la fotografía de alguien que físicamente no tiene nada que ver con el terrorista al que se busca, sino que, además, sea la imagen de una persona viva y, por si fuera poco, de un ciudadano público conocido por una determinada posición ideológica.

"Da la impresión de que la paranoia terrorista por parte del Gobierno de Estados Unidos y sus instituciones de seguridad ha dado alas a estos organismos para poner en riesgo las libertades", se ha quejado el diputado.

El jurista Joan Garcés ha advertido de cómo a través de la red los ciudadanos e incluso gobiernos enteros pueden ser manipulados, y ha puesto como ejemplo la justificación de la guerra de Irak, "que no pudo parar ni el Consejo de Seguridad de la ONU", por lo que ha instado a no permanecer pasivos ante campañas que buscan provocar respuestas psicológicas determinadas en la sociedad.

En similares términos, el autor del libro ha alertado no sólo de la utilización de internet por parte de determinados grupos, sino también de la voluntad de "diseñar una sociedad" sin capacidad crítica que crea todo lo que aparezca en la red.

Mendi ha subrayado que "Rojos en la red" más que un libro es la denuncia de "una de las vulneraciones y agresiones más flagrantes a un diputado", y también una reivindicación de un uso democrático de internet como medida de participación ciudadana.

Al acto, celebrado en el Círculo de Bellas Artes, han acudido entre otros el diputado de ICV, Joan Herrera, la dirigente de IU Inés Sabanés, la fiscal coordinadora de terrorismo internacional en la Audiencia Nacional, Dolores Delgado, o el magistrado de este tribunal Fernando Andréu.

IZQUIERDA UNIDA REGISTRA UNA PROPOSICIÓN DE LEY EN EL CONGRESO PARA REFORMAR LA LEY DE AMNISTÍA Y QUE DEJE DE INTERPRETARSE COMO UNA "LEY DE PUNTO FIN

Gaspar Llamazares afirma que “los delitos de genocidio y de lesa humanidad no prescriben, lo que debe quedar reflejado con claridad en esta ley”





(Madrid, 20 de abril 2010).- Izquierda Unida ha registrado hoy en el Congreso una proposición de ley con vistas a modificar la Ley de Amnistía de 1977 para evitar que desde determinados ámbitos pueda seguir siendo interpretada como una ‘ley de punto final’, de forma que esta norma no sea de aplicación frente a actos criminales de genocidio o de lesa humanidad cometidos durante el franquismo.


El contenido de esta iniciativa, registrada por IU junto a ICV, fue explicada hoy en la ronda de ruedas de prensa de los Grupos celebradas tras la Junta de Portavoces por los diputados de estas formaciones, Gaspar Llamazares y Joan Herrera. El portavoz parlamentario de IU detalló que tal y como sostienen numerosas normas internacionales, así como el Código Penal español, “los delitos de genocidio y de lesa humanidad no prescriben, lo que debe quedar reflejado con claridad en la Ley de Amnistía”.


Esta cuestión es precisamente una de las que está generando más polémica dentro del agrio debate suscitado en torno a las acciones judiciales emprendidas contra el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por su intento de investigar los crímenes del franquismo, por lo que será juzgado por el Tribunal Supremo y, muy posiblemente, suspendido de funciones por el Consejo General del Poder Judicial.


El texto de la proposición de ley propone añadir un nuevo artículo quinto bis en el que se garantice que “en ningún caso será de aplicación la amnistía a los actos criminales de genocidio o de lesa humanidad cometidos con anterioridad a la presente ley”, además de especificar qué acciones deben ser entendidas como genocidio o como crímenes de lesa humanidad.


También se propone añadir una Disposición Adicional según la cual “cualquier resolución judicial o acto administrativo dictado contraviniendo la presente Ley podrá ser revisado en cumplimiento de la misma”.


Llamazares advirtió de que la interpretación que desde determinadas instancias judiciales se está haciendo tanto de la ley de Amnistía como de la más reciente de Memoria Histórica supone “una bofetada” al Congreso. “El escándalo es que los verdugos sean legitimados por el Tribunal Supremo como acusadores y que las víctimas sean juzgadas y penadas una vez más”, dijo.


En su opinión, “nos encontramos ante una tergiversación de ambas leyes y, lo que es peor, ante un cambio de esa legislación como parte del negacionismo del franquismo y, por tanto, de la ingratitud hacia los antifranquistas y con las víctimas de la dictadura. Da la sensación de que las víctimas del franquismo en este país van a tener que pedir perdón”.


Para el diputado de IU, “bien estaría que algunos jueces del Tribunal Supremo, además de respetados, fuesen respetables” y no interpretasen “sesgada y torticeramente” la legislación.


Gaspar Llamazares explicó de forma didáctica que la Ley de Amnistía “no es en absoluto la ‘ley de punto final’ que algunos pretenden. En nuestro país no ha habido ningún tribunal de justicia hasta ahora que haya autorizado la Ley de Amnistía con este fin. Además, no se encontrará en esta ley ningún artículo que diga que quedan amnistiados todos los delitos políticos de los franquistas, porque eso no existe”.


Criticó que desde múltiples ámbitos de la derecha se quiera ahora hacer suya esta ley “ignorando que no la votaron en 1977”, al tiempo que contribuyen a “interpretaciones torticeras de normas que se han aprobado en el Parlamento”.


Preguntado sobre la decisión del Gobierno de no revisar la Ley de Amnistía, a tenor de la respuesta dada a los familiares argentinos de víctimas del franquismo que han emprendido en su país una acción judicial contra la dictadura, Llamazares respondió que “sobra una parte de los argumentos ofrecidos por algunos miembros del Ejecutivo, los mismos que insisten en negar la justicia a las víctimas”.

lunes, 5 de abril de 2010

El libro 'Rojos en la Red' analizará por qué el FBI usó la imagen de Llamazares para elaborar un retrato de Bin Laden

MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El libro 'Rojos en la Red' analizará la historia y las posibles causas por las que el FBI utilizó la fotografía del diputado y portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, para la elaboración de un retrato actual del terrorista más buscado del mundo, Osama Bin Laden.

El que fuera responsable de comunicación electoral en la etapa en que Gaspar Llamazares fue coordinador General de Izquierda Unida, José Francisco Mendi, es al autor de este libro, cuyo prólogo ha sido escrito por el protagonista de este suceso. El libro se presentará el próximo 20 de abril en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

El pasado 15 de enero, en la página web oficial del programa 'Reward for justice' del Departamento de Estado de Estados Unidos, apareció publicada una imagen supuestamente actual de Osama Bin Laden, en la que se ofrecía 25 millones de dólares de recompensa por su captura. Para la confección de este retrato el FBI utilizó una fotografía de Llamazares.

En estos momentos, el diputado de la coalición está estudiando con un gabinete jurídico de Nueva York la presentación de una demanda contra el FBI. En su día, Llamazares expresó su preocupación por este suceso que, a su juicio, "demuestra el escaso nivel" de los servicios de inteligencia de Estados Unidos. "La seguridad de Bin Laden no peligra, pero la mía sí", afirmó.

Llamazares se siente cómodo en la IU de Cayo Lara pese a lamentar algún error

Madrid, 2 abr (EFE).- El diputado de IU, Gaspar Llamazares, asegura sentirse cómodo en la Izquierda Unida que dirige su sucesor, Cayo Lara, pese a que cree que se ha cometido algún error como desperdiciar un valor de esta fuerza política como Inés Sabanés.

Llamazares se expresa así en una entrevista con Efe en la que se muestra convencido de que la crisis económica ha probado que es imprescindible refundar la izquierda.

Desde que abandonó el puesto de coordinador general de IU, Llamazares dice que ha querido aportar al seno de su formación "responsabilidad" y demostrar que no estar de acuerdo con todo "no significa abrir una guerra".

Aún así, lamenta algunas decisiones, como la que adoptó la dirección de IU de Madrid de apartar a Inés Sabanés, hasta hace unos meses portavoz de la formación en la Asamblea madrileña.

Desde su punto de vista fue un "error" que IU-Madrid "desperdiciara un valor como Sabanés", una decisión que "no se compromete con la refundación" interna que busca Izquierda Unida, donde "deberían caber las distintas sensibilidades" que hay en su seno.

Además, Llamazares avisa que la izquierda sólo arrebatará la Comunidad a Esperanza Aguirre si pone al frente a sus "mejores personas", como Sabanés.

Personalmente, Llamazares insiste en asegurar que se siente "cómodo" en la IU que actualmente dirige Cayo Lara.

"Nunca he estado incómodo; incluso cuando estaba en el ojo del huracán estuve siempre cómodo, asumí tanto los aspectos positivos como los negativos, y siempre me pareció que había más aspectos positivos", subraya.

Con todo, no desvela si cuando termine esta legislatura seguirá dedicado a la política -decisión que deja a sus compañeros de formación- o si volverá a su profesión en el ámbito de la salud.

Tampoco es una decisión que le inquiete: "Voy a terminar mi trabajo estos dos años que quedan de legislatura y luego veré -insiste- porque no veo que haya que estar en la política porque sí: hay que estar en tanto tus compañeros quieren y tú tienes ganas, y tampoco hay que eternizarse".

El portavoz de IU en el Congreso cree que la crisis económica internacional ha provocado un "refuerzo" de las políticas de derecha mientras la izquierda parece estar "débil", cuando no "ausente", por lo que ha subrayado que es "imprescindible" una refundación de sus propuestas.

A su juicio, el centro izquierda -donde ubica al PSOE- está "totalmente desorientado" y "sólo recurre a medidas tópicas como las neoliberales", y la izquierda alternativa -donde sitúa a IU- mantiene sus ideas y valores, pero tiene pocos medios para contribuir a mejorar la situación.

"Los valores siguen siendo actuales, los principios también, pero las medidas y las propuestas tienen que adaptarse a una nueva situación social", remarca, antes de apuntar que también las formas organizativas de la izquierda deben superar el siglo XIX porque "la economía, la sociedad y los medios de comunicación son del siglo XXI".

Un proceso de refundación que debe hacerse en toda Europa, donde la izquierda "ha ido perdiendo pie" desde los años setenta y en el que Izquierda Unida está inmersa.

lunes, 29 de marzo de 2010

El Gobierno, contra el icono de las pensiones por Gaspar Llamazares / Portavoz Parlamentario de Izquierda Unida

Sin confiarse a dios ni al diablo, el Gobierno sacó un conejo de la chistera y puso sobre la mesa a bombo y platillo la prolongación progresiva de la vida activa, ampliando de 65 a 67 años la edad legal de jubilación. Los sindicatos y la izquierda salimos de inmediato a la calle para parar en seco esta propuesta unilateral, precipitada e irresponsable, anunciada al margen del Pacto de Toledo, y que mete el miedo en el cuerpo a millones de trabajadores que ya lo están pasando muy mal.
Considero que es un error, un grave error. Es una propuesta radicalmente injusta para un país que sólo destina el 9 % del PIB a pensiones -tres puntos por debajo del gasto medio de la UE a 27 y cinco puntos inferior de Estados de nuestro entorno como Francia, Alemania o Portugal- y donde la cuantía media de la pensión contributiva no alcanza el 65 por ciento de la media europea. Además, es una receta excesiva si se tiene en cuenta que en España el promedio efectivo de jubilación es de 63 años y 10 meses.
Nos enfrentamos a una propuesta no hecha para el acuerdo. No proviene de ningún diálogo, de ningún debate. Sólo es un mensaje del Gobierno a los mercados financieros, a los mismos que nos han llevado a la crisis, como si el Ejecutivo estuviera aquejado del síndrome de Estocolmo. Asustado por algunos malos días de la Bolsa, José Luis Rodríguez Zapatero decidió transitar desde el Pacto de Toledo al ‘pensionazo’ de Davos.
Pasar de 65 a 67 años resulta una amputación muy del estilo de los cirujanos y el entusiasta ministro de Trabajo es tan solo el anestesista que nos traslada esa propuesta. Lo que el Gobierno propone en realidad, aunque de forma velada cuando se dirige a los ciudadanos, es un sistema mixto de pensiones: un sistema público asistencial y otro privado complementario. Ese es el modelo que está detrás del pensionazo y que responde al interés de los mercados, de los fondos de pensiones y de inversión privados.
Pero este dislate forma parte del programa de austeridad aprobado por el Consejo de Ministros del 29 de enero y figura textualmente en la página 41 del documento de Estabilidad que el Ejecutivo socialista trasladó a la Comisión Europea.
Contradictoriamente, en la página 39 de este mismo texto, se afirma que el escenario demográfico de 2009 era más favorable, incluso, que el que teníamos en 2006. Si entonces no era necesaria una reforma radical ¿por qué ahora sí lo es? La razón inconfesada del voluble equipo económico de Rodríguez Zapatero es su pretensión de que el recorte abusivo que preparan para las pensiones sea una de las soluciones para atajar el déficit público en 80.000 millones de euros entre 2013 y 2025. Frente al tijeretazo a las pensiones y a las políticas sociales nosotros le decimos que si quiere combatir el déficit público vuelva su vista a los ingresos y plantee una reforma fiscal para hacer nuestro sistema tributario más justo y progresivo, lo que en absoluto significa subir impuestos a los trabajadores.
Es desde la perspectiva de los ingresos desde donde debe acometerse la reforma del sistema de pensiones, más que desde los gastos. Recuperar empleo y mejorar la productividad con un verdadero cambio del modelo económico, social y ambientalmente sostenible, son las claves de su supervivencia.
De todos modos, la Seguridad Social sigue gozando de buena salud a pesar de la dureza de la crisis. Prueba de ello es que pese a la fuerte caída de la afiliación el ejercicio de 2009 se cerró un año más con un superávit de más de 8.500 millones de euros. En los dos primeros meses de 2010 el superávit alcanzó los 4.602 millones, equivalente al 0,44% del PIB. El sistema dispone, además, de un fondo de reserva de más de 60.000 millones de euros. Por tanto, las pensiones no están amenazadas a medio plazo y esto es algo que la ciudadanía debe tener presente para su tranquilidad, frente a los agoreros que quieren barrer para casa.
La vicepresidenta De la Vega ha cubierto la herida con la venda retórica de la solidaridad y el vínculo intergeneracional, de tal modo que quienes nos oponemos somos ‘insolidarios’ con las futuras generaciones. Pero es todo lo contrario: alargar la vida laboral equivale a cerrar el paso a los trabajadores jóvenes. Mientras, el ministro Corbacho ni está, ni se le espera en este tema. Hace tres meses se mostraba ‘radicalmente’ en contra de retrasar la edad de jubilación y ahora dice lo contrario, tragando sapos y culebras, mientras son otros desde el Ejecutivo quienes gestionan el asunto.
El Gobierno ha decidido basar su propuesta en dos argumentos carentes de lógica y de rigor científico: el envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida en cuatro años más. Pero no dicen que la esperanza de vida se debe al descenso de la mortalidad infantil y la mejora de la salud de la población. En modo alguno ello significa que todas las personas vivan cuatro años más. Y hablando con rigor, tampoco se pueden hacer previsiones demográficas que vayan más allá de diez años. Cuando hablan de demografía, manipulan: no es una cuestión de diferencia entre número de adultos y ancianos, hay que hablar de cotizantes y de pensionistas, y entonces es cuando el pretendido riesgo demográfico varía notablemente.
Tampoco tienen en cuenta la mejora de la productividad ni señalan la carencia de elementos de prospectiva para evaluar qué va a ocurrir con la variable de desempleo del 2013 al 2025. Ni todos los mayores de 65 años van a ser pensionistas ni todos los menores de 65 años van a estar empleados.
Sorprende la facilidad con que este ‘zapatazo’ a las pensiones ha sido aprobado por el Comité Federal del PSOE, pese a las advertencias de algunos de sus dirigentes más experimentados, como Manuel Chaves, sobre el impacto electoral de esta propuesta, cuando el presidente presume a diario de que la crisis no supondrá ningún recorte social. La CEOE se ha apresurado a aplaudir con entusiasmo y cuando la derecha económica obra así se debe a que aumentan sus perspectivas de negocio y, además, ello viene de la mano de un Gobierno que se dice de izquierdas y defensor de los intereses de la mayoría.
No estamos ante una medida cualquiera sino que, de aprobarse en sus actuales términos, estaríamos ante el fracaso del PSOE en el poder, más allá de cualquier otro planteamiento. Es como si estuvieran empeñados en perder las elecciones y hacerle el ‘trabajo sucio’ a la derecha. Como bien ha dicho Cándido Méndez, el ‘pensionazo’ es un ‘trozo de carne en la boca de los tiburones financieros’.
La jubilación a los 65 años es un icono para los ciudadanos, como la jornada de ocho horas diarias lo fue en su día para los trabajadores. El Gobierno no puede romper el icono. Por eso le hemos pedido que devuelva su propuesta a chiqueros y rectifique. Si se empecina, se equivocará, como otros se equivocaron en otros momentos históricos de este país. Entonces y ahora tendrá enfrente a Izquierda Unida y, tal y como ya lo han proclamado, tendrá que pasar también por encima de los sindicatos.

Llamazares: "no hay voluntad del Gobierno de liderar un acuerdo justo"

Madrid, 28 mar (EFE).- El portavoz de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, cree que en la propuesta de 54 medidas presentada a los partidos por la vicepresidenta económica, Elena Salgado, para lograr un pacto contra la crisis "no hay voluntad del Gobierno de liderar un acuerdo justo y una salida social a la crisis".

En una entrevista con EFE, Llamazares ha analizado el documento presentado el pasado jueves por el Gobierno que, a su juicio, aunque contiene algunas medidas "adecuadas", que "bienvenidas sean", otras son "inocuas", lo que hace del conjunto una propuesta "insuficiente".

Así, el portavoz de IU cree que el texto "lejos de contribuir a la recuperación económica y a la creación de empleo" puede provocar una "recaída" de la crisis, antes incluso de que España remonte la situación actual.

Llamazares cree que el Ejecutivo lograría "poco" con un acuerdo sobre estas medidas, porque ni son propuestas estratégicas para superar la crisis ni le garantizan una mayoría parlamentaria sólida.

"Si acaso, aisla en cierta medida al PP como el partido que no quiere hablar, negociar ni acordar", apunta.

Según Llamazares, la propuesta del Ejecutivo es "insuficiente" y lleva a pensar que al Ejecutivo "le interesa más quién queda fuera" de la "foto" con los partidos políticos, que quién finalmente esté.

Critica la "urgencia" del Ejecutivo en hacerse esa foto que denota que tiene una visión "en exceso burocrática" y "muy poco política" de los acuerdos.

"No hay voluntad del Gobierno de liderar un acuerdo justo y una salida social a la crisis", subraya.

Gaspar Llamazares señala que José Luis Rodríguez Zapatero parece preferir medidas liberales de ajuste -"que es lo que quieren los mercados y la UE"-, y para ello se apoyará en los nacionalistas conservadores -CiU y PNV- en el Congreso, en vez de en la izquierda, y los socialistas parecen apostar por mantener la "geometría variable" como tónica parlamentaria.

Izquierda Unida estará fuera, aunque apoye alguna medida puntual, aunque por "otras razones" distintas a las del PP, del que cree que su "torpeza" ha permitido al Ejecutivo "aislarle".

"El único resultado de todo esto es que el Gobierno entraba a la defensiva en el debate sobre la situación económica, y ahora quien está a la defensiva es el PP", remarca.

El portavoz de IU se pregunta también por qué precisamente ahora la clase política parece ser uno de los problemas que más inquietan a los ciudadanos, y lo atribuye a un intento "interesado" de desviar la atención.

Sí cree, no obstante, que los ciudadanos sospechan que la política "cada vez tiene menos que decir en materia económica" y quieren que eso cambie, y que también dan un mandato a los políticos para que lleguen a acuerdos en materias fundamentales, como la creación de empleo.

Lo que sí se debe intentar, según Llamazares, es introducir reformas para que los políticos no puedan mezclar sus profesiones privadas con su vida pública, y garantizar que el Parlamento responde siempre al interés general y no a "lobbies de presión".

"Hay que regular los lobbies", sostiene, puesto que estos grupos en España también "existen, se organizan y presionan, tanto al Gobierno como a los grupos" parlamentarios, y es necesario que los ciudadanos sepan si las fuerzas políticas en sus decisiones están cediendo a la presión de algún lobby.

jueves, 25 de marzo de 2010

IU pide que no se juzgue a un juez honesto, ni se dé impunidad al franquismo.

Madrid, 25 marzo de 2010

(EFE).- El portavoz de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, ha emplazado a la justicia a rectificar su decisión de no archivar la causa contra Garzón por investigar crímenes del franquismo, porque juzgará a un juez "honesto" y a las víctimas del régimen, y además estará defendiendo la impunidad de la dictadura.

El Tribunal Supremo ha confirmado hoy la decisión del magistrado Luciano Varela de no archivar la causa que se sigue contra Baltasar Garzón por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo, despejando así la vía para sentarlo en el banquillo por un delito de prevaricación.

Ante este auto del Supremo, el diputado de IU ha subrayado que no sólo se abre la vía para sentar en el banquillo a un juez "valiente y honesto", sino también "a las víctimas de la dictadura franquista".

"Sé que el CGPJ y el Tribunal Supremo tienen tomada su decisión, únicamente hago un llamamiento para que recuperen la razón", ha agregado Llamazares, que entiende que al permitir que se juzgue a Garzón abren la posibilidad de "aparecer a nivel internacional como el Tribunal de Orden Público del franquismo".

"Que vean el daño que pueden hacer a la justicia y a la democracia españoles", ha añadido.

Gaspar Llamazares ha insistido en pedir al Supremo que se comprometa con la justicia y a que no defienda la "impunidad" de la dictadura. EFE abs-ess/ero